QUÉ ES Y QUE NO ES MEDITACIÓN
Primero vamos a ver QUE NO ES meditación:
– NO ES poner la mente en blanco.
– NO ES pensar ni reflexionar sobre un problema, asunto o tema particular o “trascendental”.
– NO ES una técnica de autocontrol, de concentración o de relajación (si bien, la práctica de la meditación te ayudará de manera natural a que estés más centrado, consciente, tranquilo y equilibrado).
– NO ES un medio para evitar los pensamientos o una técnica para evitar pensar. (La meditación no está en contra ni a favor de nada, tampoco del pensamiento, solo te ayuda para que tú seas el dueño de tu mente, no su esclavo).
– NO ES un medio para provocar, inducir o buscar algún tipo de trance o de estado de consciencia concreto o especial.
– NO ES una forma de sugestión, autosugestión, hipnosis, ni autohipnosis de ninguna clase.
Una vez que hemos quitado “la paja”, empecemos a buscar “el grano” e intentar tener una idea más clara de LO QUE SÍ ES:
– SÍ ES un camino de crecimiento, evolución y maduración individual, en definitiva, de realización (que algunos también llaman “Iluminación” y que no es otra cosa que vivir con autenticidad y lucidez, plenamente despierto y consciente, en el momento presente, en la vida cotidiana, viendo las cosas tal y como son).
– SÍ ES un método terapéutico y curativo, que facilita la disminución e incluso la desaparición de diversos desequilibrios del cuerpo-mente como: estrés, ansiedad neurosis, fobias, adicciones, nervios, depresión…
– SÍ ES un camino de autoconocimiento que nos ayuda a desvelar “¿QUIÉN SOY?” (el famoso “Conócete a Ti Mismo”). Visto desde otra perspectiva, la Meditación es un camino para la superación de condicionamientos, convencionalismos y adicciones, en definitiva, para la superación y trascendencia del Ego y el Egocentrismo (el falso yo) y el descubrimiento o re-conocimiento de nuestro verdadero Rostro o Verdadero Yo. Este camino es el del AUTÉNTICO SER HUMANO REALIZADO, que es una Lámpara para sí mismo y para los demás.
Como todo aspecto en la vida, no hay nada que sea totalmente blanco o negro, luz u oscuridad total. La meditación no se puede definir de una única manera, porque admite múltiples enfoques según nuestro estado y nivel de consciencia. De hecho, la meditación es una experiencia y como tal es indefinible. Por muchas palabras que usemos para definirla, es imposible encerrar dicha experiencia en palabras. Las palabras nunca serán la experiencia vivida. Puedes intentar describirla o dar alguna indicación sobre ella, pero esas palabras o indicaciones no son la experiencia en sí. Por ejemplo, si te digo que el chocolate es “dulce” pero nunca has probado el chocolate, con esa palabra (“dulce”) podrás hacerte una idea, pero hasta que no lo pruebes y experimentes por ti mismo no sabrás “lo que es”. De la misma forma, las indicaciones que te he dado sobre la meditación te pueden ser útiles para tener una idea, una orientación, pero no sabrás de qué se trata hasta que lo experimentes por ti mismo, por ti misma.
LAS POSTURAS PARA MEDITAR
Es lógico que al principio tengas dificultades con la postura, y la pregunta podría ser: ¿Hasta que no tenga la postura correcta, mi meditación no será buena? La respuesta es que tu meditación será siempre buena, si haces el trabajo de mantener la postura exacta durante todo el tiempo, aunque no llegues a conseguirla. Lo que te queremos decir es que con la peor postura puedes tener una buena meditación, o sea que no te desanimes si tienes dificultades con las piernas o tu postura es desgarbada al principio. La postura de meditación es muy importante en sí misma, hay que evitar sentarse cuando no se haya dormido suficiente, cuando uno se encuentre físicamente cansado o, en todo caso, cuando se haya comido o bebido en exceso.
Las características más importantes de la postura es que nos permita permanecer lo más relajados en completa inmovilidad durante un largo periodo de tiempo.
La postura debe ser lo más estable y equilibrada posible. Estas son las posibles posturas, de la más fácil en una silla a la más exigente el Loto Completo:
POSTURA SENTADO EN UNA SILLA
Para meditar te puedes sentar en el borde de una silla, sin apoyar la espalda en el respaldo. Igualmente hay que permanecer inmóviles y con la columna vertebral recta durante zazen.
POSTURA EN SEIZA EN UNA BANQUETA o SOBRE UN ZAFU
Es una postura que demanda buena flexibilidad de los tobillos. Es una buena postura para los principiantes que da buena estabilidad durante largos periodos de tiempo. Sin duda, esta es una buena alternativa para personas con menor flexibilidad en tobillos y rodillas.
POSTURA BIRMANA
Pegas tus pies girando los talones para que miren hacia arriba. Es una postura sencilla, cómoda y con la que ganaras flexibilidad en la rotación de los tobillos. Alternaras un pie delante en cada meditación.
POSTURA DE MEDIO LOTO o SEMILOTO
El medio loto es una posición que puede crear problemas en las rodillas si no se realiza de forma adecuada. Se irá alternando una y otra pierna para ir ganando flexibilidad en las dos piernas.
POSTURA DE LOTO COMPLETO
La postura del loto requiere tres movimientos del fémur en el acetábulo: flexión, rotación externa y para muchos, cierto grado de abducción.
La mayoría de las personas puede flexionar las caderas a los 90° necesarios para sentarse en el loto, tal como se hace para sentarse en una silla, y también puede abducir las piernas lo suficiente. Lo que no todo el mundo puede hacer en el grado necesario (y es la limitación más importante en la postura del loto), es la rotación externa.
Dicha rotación puede verse limitada por la tensión en los tejidos blandos, como los músculos y ligamentos que envuelven la articulación. Pero, una vez que hemos trabajado con esas áreas y las aflojamos lo suficiente. La barrera definitiva para la rotación externa es la compresión: esto sucede cuando el cuello del fémur entra en contacto con el borde del acetábulo.
LA RESPIRACIÓN EN MEDITACIÓN
La respiración desempeña un papel fundamental en la meditación. Ante todo va dirigida a establecer un ritmo lento, poderoso y natural. Esta respiración está esencialmente basada en una espiración larga y profunda. La respiración debe volverse completamente silenciosa y nasal. Lo primero que un principiante debe hacer es observar atentamente su respiración y volverse íntimo con ella. Las zonas más importantes que actúan directamente sobre la respiración son: caja torácica, músculos dorsales, músculos pectorales, diafragma, músculos intercostales y músculos abdominales. Según el nivel de actuación de estas zonas, podemos decir que existen tres tipos esenciales de respiración:
- Torácica: Es la más superficial de todas. La inspiración predomina sobre la espiración. Es una respiración propia de personas excitadas y excitables.
- Diafragmática: La espiración se vuelve ya más profunda debido a la presión que los músculos intercostales ejercen sobre la caja torácica, vaciándola un poco más. Esta respiración supone un diafragma flexible, lo cual requiere una cierta relajación de los músculos dorsales. El primer paso consistiría pues en suavizar la tensión del diafragma.
- Abdominal: En la respiración abdominal se continúa el oleaje muscular provocado por la presión que la caja torácica ejerce sobre el diafragma, y éste a su vez, sobre los músculos abdominales. Esta respiración supone un gran vaciado de los pulmones y por lo tanto una mayor cantidad de aire nuevo al inspirar. En esta respiración, la espiración es más larga y potente que la inspiración. El oleaje muscular puede ser prolongado hasta el bajo vientre, hasta el llamado HARÁ o KIKAITANDEM (océano de energía).
Esta es la respiración para meditar, hacia ella debemos tender. Pero hay que tener cuidado. Muchos practicantes se equivocan en este punto, ya que intentan forzar una espiración larga y potente sin comprender antes el mecanismo completo de la respiración. En líneas generales, tras la espiración viene naturalmente la inspiración. Con la práctica podemos concentrarnos en desarrollar una espiración cada vez más larga y profunda. Esta espiración desarrolla una gran energía en la cintura, en los riñones y en la cadera. La respiración en meditación es distinta a cualquier otra. Debes procurar que tu respiración sea muy silenciosa para no perturbar a los demás.
KONTIN Y SANRAN.
Kontin y Sanran son los dos enemigos de la meditación.
Sanran es la mente errante, soñadora y pensativa. Sanran nace a partir del movimiento continuo de pensamientos. Para solucionarlo empleas la concentración y te concentras en tener la postura correcta, la respiración y en dejar pasar pensamientos hasta que cese el sanran. Si pasado un tiempo empleando la concentración, y a pesar de ello el sanran no cesa, puedes probar a emplear la observación y observar objetivamente los pensamientos que te surgen. Simultáneamente puedes poner la mente en el contacto entre los pulgares o en la imaginaría línea vertical que va del ombligo a la nariz, y tendrás también el sentir de tu respiración.
Kontin es la somnolencia. Es muy incómodo, porque la somnolencia se va apoderando de ti y te duermes. Los ojos tienden a cerrase, no debes dejarlos cerrarse en ningún momento porque te duermes. Desde que accedes al estado de concentración debes intentar mantener la mente alerta para no caer en kontin; para ello empleas la observación, y observas de forma objetiva los pensamientos intermitentes que te surgen. Puede ser que este kontin tenga su raíz en que has acudido al zendo con falta de sueño, y en este caso puedes salir por unos instantes de la concentración abriendo del todo los ojos e hiperventilarte con una respiración pulmonar y sin hacer ruido, y por supuesto manteniendo la postura.
Como conclusión: Podemos decir que es muy difícil crear y mantener el estado de conciencia justa. Prolongar el estado de concentración conduce a kontin y prolongar el estado de observación a sanran. ¿Cómo resolver este dilema? La respuesta está en la conciencia Hishiryo, la conciencia más allá del pensamiento.



